29 / lunes - octubre de 2018

Semana 44. 302/63
Narciso.

La sensación de que en la ducha cantamos mejor tiene una cierta lógica. Si cantas en una sala grande con paredes de yeso, el sonido hace un largo recorrido hasta toparse con un obstáculo, y gran parte de esa vibración es absorbida. En un cuarto de baño, el espacio es menor, y los azulejos o el cristal reflejan el sonido de vuelta hacia ti desde todas las direcciones. Esto hace que se incremente la reverberación. Por eso, el volumen es mayor, y las múltiples reflexiones ayudan a dar uniformidad a las imperfecciones de la voz. Además, en el cubículo de la ducha se amplifican las frecuencias graves y la voz suena más entera.
.- Todos los capítulos de Tantos hombres y tan poco tiempo.

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